Ideario de las Escuelas Pías

Escuelas Pías

1. Somos una comunidad de la Iglesia Católica, fundada en 1597 por San José de Calasanz, al servicio de los niños y jóvenes, especialmente de los pobres, para la comunicación de la cultura y el perfeccionamiento de la persona según el Evangelio, presente en Argentina desde 1870.
2. Nuestro nombre alude a nuestra identidad de “escuela popular cristiana” y nuestro escudo es el nombre de María, Madre de Dios.

Cooperadores de la Verdad

3. Consideramos que la persona se educa en la medida en que conoce y ama la verdad, el bien y la belleza, liberándose así de la esclavitud de la ignorancia y del pecado.
4. Creemos y anunciamos que la verdad, el bien y la belleza nos han sido revelados en plenitud por Jesucristo, verdadero Dios y hombre verdadero. Nos encontramos con Él entrando en contacto y estableciendo relación con sus distintas presencias: la Palabra de Dios y los Sacramentos, la comunidad eclesial y sus pastores, el propio corazón, los pequeños y pobres, la creación y la historia.
5. El educador calasancio ofrece con idoneidad y diligencia su ayuda al alumno como cooperador de la verdad y ayudante de Cristo Maestro.

Piedad y Letras

6. Nuestro lema manifiesta la visión católica del hombre y la educación que nos caracteriza. Se refiere al cultivo de las virtudes morales y teologales como hijos de Dios (piedad) unido al desarrollo del conocimiento y la expresión en todas sus formas (letras), para que nuestros alumnos puedan participar de los bienes de la cultura y de los dones de la salvación. Piedad y Letras son los dos ejes que estructuran nuestro curriculum o itinerario formativo.
7. Nuestro curriculum integra espacios y propuestas diversas y articuladas:
la enseñanza oficial reconocida por el Estado junto con otras acciones propias de nuestro afán de excelencia educativa y fecundidad pastoral, según nuestra tradición escolapia.

Para gloria de Dios y utilidad del prójimo

8. Trabajamos estrechamente vinculados con las familias, que asumen este ideario al elegir nuestros centros educativos, y con nuestros exalumnos.
9. Para sostener nuestro servicio educativo recurrimos legítimamente al aporte del Estado, a la necesaria participación de los padres y a la valiosa colaboración de amigos, ex alumnos y entidades de la comunidad.
10. Por medio de la tarea educativa participamos de la misión evangelizadora de la Iglesia y de la renovación de la sociedad según el Evangelio.

„Ministerio en verdad muy digno, muy noble, muy meritorio, muy beneficioso, muy útil, muy necesario, muy enraizado en nuestra naturaleza, muy conforme a razón, muy de agradecer, muy agradable y muy glorioso.“ - San José de Calasanz