Cuarenta Horas
Cuarenta Horas
Invitación a las Cuarenta Horas de Adoración
Cuarenta horas
¿Cómo llegó a las Escuelas Pías esta práctica?
En sus inicios se celebró como reparación de los pecados de la comunidad y como motivación para ofrecer oraciones a Dios por protección durante la crisis de la guerra y de las pestes. San José de Calasanz la conoció en Roma, probablemente bajo el influjo de la acción de San Felipe Neri y la introdujo prontamente en las Escuelas Pías desde sus orígenes (1597). Fueron invitados a participar los colaboradores, los alumnos y sus familias. A propósito de lo cual, Calasanz escribía:
“He hecho exponer el Santísimo y hacer oración a todos los Padres y escolares, ése es el medio en el que tenemos que poner nuestra esperanza: Él nos bendiga siempre” (Al P. Melchor Alacchi, 25 de enero de 1631)
“Debemos hacer las Cuarenta Horas como pobres, con devoción y sencillez” (Al P. José Fedele, 13 de febrero de 1638)
¿Por qué son cuarenta?
Porque recuerdan los cuarenta días de ayuno y oración del Señor en el desierto y las cuarenta horas que estuvo inerte cuerpo del Señor hasta el momento glorioso de la resurrección, en los que la Virgen Santísima estuvo orando en expectación.
¿Cuáles son las intenciones comunes por las que rezaremos?
Las intenciones comunes por las que rezaremos son:
1. Por los alumnos que en esos días recibirán los sacramentos de la Confirmación y de la Primera Comunión.
2. Por los niños y jóvenes, sus familias y educadores, para que crezcan en piedad y en letras hasta la madurez en Cristo, y para que las Escuelas Pías realicen su misión con fruto abundante en estos tiempos difíciles que vivimos.
3. Por las vocaciones escolapias, para que haya más seguidores de San José de Calasanz que se santifiquen en el mismo camino que él comenzó.
¿Podemos rezar también por otras intenciones particulares?
Cada participante está invitado a sumar a las intenciones comunes sus motivos particulares de acción de gracias y petición, en esta adoración continua comunitaria del Señor expuesto en el altar.
